La fotografía documental institucional no solo muestra: construye relatos sobre procesos, personas y contextos reales.
Va más allá de eventos o resultados, poniendo el foco en el sentido y en quienes protagonizan las historias.
El curso se basa en la experiencia de Sin Permiso en proyectos institucionales.
Transfiere criterios y decisiones reales para representar procesos complejos con claridad y coherencia.
Se trabaja la fotografía como una práctica ética y narrativa.
Los participantes desarrollarán una serie documental, integrando intención comunicacional, relato visual y responsabilidad en la representación.
Las clases se realizarán en vivo a través de Zoom, de 19:00 a 20:00 horas (UTC-4, horario de Chile continental). Todas las sesiones serán grabadas y quedarán disponibles para los participantes durante toda la duración del curso.
Fotógrafa profesional y diseñadora gráfica con formación en cine y filosofía. Ganadora del primer lugar en el concurso fotográfico Zoom Santiago, su obra se especializa en la promoción de los Derechos Humanos, realizando trabajos en esta área principalmente para agencias del Sistema de Naciones Unidas. Además, ha realizado registros para el Ministerio de Educación y el Teatro UC.
En nuestra agencia está a cargo de la dirección de arte, colaborando en el desarrollo de productos para organizaciones como la OIT, ONU residente en Chile, UNICEF, Hábitat International Coalition y la Universidad de Chile. Es socia fundadora de nuestra agencia, aportando su visión única y compromiso en cada proyecto.
Este curso no enseña solo a tomar fotografías. Enseña a
Está diseñado para profesionales que trabajan —o buscan trabajar— en el ámbito institucional, público o social, donde la imagen no es solo estética, sino una herramienta estratégica de comunicación.
A través de una metodología basada en la práctica profesional, los participantes aprenderán a desarrollar series fotográficas con intención narrativa, capaces de representar procesos, visibilizar realidades y comunicar con claridad y profundidad.
El resultado no es solo un aprendizaje técnico, sino una forma de mirar y trabajar: más consciente, más rigurosa y más alineada con los desafíos reales de las organizaciones.
Porque hoy, en un entorno saturado de imágenes, la diferencia no está en producir más contenido, sino en construir relatos visuales que realmente importen.